But At Least We Stole The Show...

Todos, absolutamente todos, mega emocionados por el primer contacto, tras planificar todo en la primera sesión era el momento de ponerlo en práctica, entonces... ¿Qué era lo que estábamos esperando para partir? Pues a Fernando que había ido al baño 5 segundos (JAJA) pero bueno.

Tras una larga media hora de camino habíamos llegado por fin a la casa. Un hogar realmente grande con mucha área verde pero además... lleno de vida y sentimiento humano, muchos niños en salor pequeño repleto de colchonetas, y una TV transmitiendo Barney y sus amigos. Entonces entramos, y luego de un minuto de desconcierto los niños nos reconocieron y se nos acercaron.

Vi de todo: niños, niñas vestiditos, polos, pantaloncillos, faldas, que revoloteaban de la felicidad al vernos. Estuvimos un rato, en esa sala de recibimiento cuando nuestra líder, Orleans, nos mandó a un cambio de ambiente porque los niños tenía una fiesta. Yo estaba avanzando con una niñita que conocí hasta que entrando al otro ambiente, siento que algo se me pega a la pierna.

Una niña de pelo cortito y de nariz mojada me mira con unos ojos muy inocentes sin pronunciar ni una palabra toma mi mano muy fuerte y me hace sentarme.

Un un español un poco rubio que se encontraba cerca miraba mis intentos fallidos por pedirle el nombre o intentar hacerla jugar.

Como se llama? ... pregunto yo

-- No entendi lo que dijo--

Y porque esta así tan alejada del resto?

Esh autishta hombre.

------ Me quedé paralizado ------

Inmediatamente dejé de hablarle al español y comencé a preocuparme, nunca antes había tratado con un autista, no sabía que decirle, que hacer o a que jugar, con la mano sucia se metía a la boca y me preocupe, llamé a la española, que llevó al baño y me dijo...

Hoy como nunca la puedo limpiar, otros días hace berrinche

A que se debe esto? - Pregunté muy ingenuo...

No lo sé macho, ahora quédate donde estás.

Luego de andar caminando mucho rato con la niña y viendo como mis compañeros se paseaban con niños normales yo andaba en una esquina con una niña que revoloteaba por ahí, no diciendo ni una sola palabra y con la mano en la nariz.

Llegaba el momento de irse entonces, mi mayor interrogante era... ¿Cómo hacer que la niña se integre con sus demás compañeritos? ¿Era indispensable integrarla?, ¿Cómo podría hacer que se desarrolle? En esa media hora de viaje de regreso, me volví todo un pensador.

Fue una experiencia muy linda la de ese viernes, como nunca me pude desenvolver en un mundo diferente. Puede que mis amigos hayan hecho de las suyas divirtiendo a niños...

But at least We stole the show... 

Comentarios

Entradas populares