El AZ bajo la manga
Aunque no suene una experiencia del todo relevante, me parece escencial hablar de la última labor que realicé en "The Shadow Duel Games Club" como tutor las últimas 2 semanas todos los jueves.
Se abrió el taller de cartas para los más pequeños invitandoseles a aprender a jugar el juego de cartas "Yu-Gi-Oh". La tienda, esperaba que el número de inscritos a los primeros cursos de aprender a jugar no superara el número de 10 personas, sin embargo, se inscribieron 25 personas al taller. Inmediatamente, la tienda convocó a voluntarios que quisiesen apoyar con la enseñanza de este juego de cartas y por supuesto allí estuve yo.
El día en que comenzaron los talleres me asiganaron 5 muchachos y un niño. Los chicos aprendieron bastante rápido y al cabo de 1 jueves, ya sabían todos los fundamentos y dejaron de asistir a los cursos, no obstante, mi grupo tenía 1 persona que tenía dificultades, que era el pequeño Lee.
Lee, es un niño (apodado así) que llegó a este taller no sabiendo ni que era el Yu-Gih-Oh y que porsupuesto, como todo niño, tuvo dificultades (muchas) para poder aprender todo. Sin embargo, el tenía un don muy especial (que afortunadamente supe reconocer) que era el de la perseverancia. Asistía puntual a los cursos, preguntaba y a pesar de que jugaba mal, seguía allí.
Luego de 5 jueves, Lee, me comentó de manera muy indirecta que participaría en un torneo. Y yo, me alegré por el, sin embargo, me sentía un poco asustado por el hecho de que temía que al no ganar se frustrase y ya no quisiera jugar más.
El día del torneo, yo estuve ahí para observarlo. Sabía que conocía todas las reglas, sin embargo, temía que no supiera usarlas. En la primera ronda, al pequeño le tocó con un jugador experimentado que lo sacó de competencia en 2 jugadas. Lamenté mucho ese momento, porque atrás del vidrio, Lee me miraba como diciendo: "Hice todo lo que me dijiste". En ese momento, quise salir corriendo y de hecho lo hice. Dejé la tienda y en 3 horas regresé.
Me encontré con la grata sorpresa de que el pequeño, estaba disputando el segundo lugar con un desconocido, al cabo de 3 jugadas, ganó y me vió desde afuera y me llamó. "Gracias" me dijo, le dieron un sibre con cartas de premio y se tomó la foto correspondiente para el libro de la fama.
En cuanto a CAS se refiere, quisiera valorar mucho la importancia que le dio el pequeño Lee a mis lecciones. Su perseverancia, lo llevó muy lejos en tan poco tiempo. En cuanto a mi, quiero mencionar que el logro del pequeño, fue producto del espectacular trabajo en equipo que realizamos el y yo durante los 5 jueves que le enseñé.
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